dimecres, 18 de novembre del 2009

¿Presentación?

Siempre me ha costado muchíssimo empezar un blog, un discurso, una presentación de un trabajo, presentarme yo misma,... Hay gente que tiene facilidad. Yo soy de las que no la tienen.

Es que, ¿Cómo empezar?

¿Con un simple "Hola", unas "Buenas tardes", un cordial "Sean Bienvenidos", o simplemente no ponerlo e ir al grano? No soy de las que van al grano. Siempre me recreo demasiado en mis escritos. Me olvido de todo y de todos, y mi mano se mueve, y mi imaginación vuela por los aires. Y me es difícil parar de escribir. Me gusta expresarme sobre papel, y no por ordenador directamente. Por eso, mis escritos en el blog (incluso ese), han estado hechos a mano, con un papel en blanco y pluma negra, y después, finalmente, pasado a este espacio tecnológico.
Todos mis escritos son ficticios, inventados, imaginarios, y en ningún momento he querido versionar esta fantástica novela a mi manera, ni ofender a los lectores (si es que existen). Es un simple trabajo de clase que adoro hacer. Es la alegría de mis días, supongo (si no cuento las noches a mi habitación escuchando música, leyendo y observando la luna).
Es entretenido, y como he escogido tambien un buen libro, aun me encanta más.
Se que mis escritos no són excellentes, ni llegan a la suela del zapato de otros escritores, aún asi, espero que os gusten, y los leeis de buen grado...

...A veces va bien desconectar y leer un poco, escuchando esa maravillosa melodía de Beethoven que os ofrezco.

H e l e n a .

dimarts, 17 de novembre del 2009

...Diez años después



Tantos años sin escribir, tantos años pensando que todo había terminado... Y no es así.
Jonathan, el padre de mis hijos, el amor de mi vida, falleció hace unas semanas.
Oh, ¿Como expresar todo el dolor de mi corazon y la angustia de mi alma?
Florence ya tiene quinze años, aun asi su corazón al igual que el mio no pudo soportar tanto dolor. Dias oscuros y llenos de tristeza llenaban nuestra bella casa; y cada semana una rosa blanca reposaba en la tumba de mi amado. No hay semana que Florence no vaya a poner una rosa a sus pies.
Me comunicaron que Jonathan murió por falta de sangre en las venas.
Y mis recuerdos volvieron a la mente, recordando la cruel y oscura aventura que hace años vivimos. Deseo que nunca mi pequeña hija paso por tal situación algun dia.
Pero creo que mis deseos no seran cumplidos esta vez... Ayer, Florence volvió con una gran sonrisa en sus labios rojos, abrazándose con dulzura y emoción a la vez:

-¿Que pasa, querida? ¿Han ido bien los estudios?-sonreí.

-Si, mama... ¿Pero sabes que es lo más maravilloso que me ha pasado hoy?-sus ojos resplandecían.

-No; ¡Explícame, pequeña!-reí observando su tierna mirada.

-He conocido a un hombre-se sonrojó-a un hombre fantástico y misterioso...-

-¿Un hombre? ¿Y dime, como es? ¿Dónde lo conociste?-pregunté ansiosa y curiosa. El corazón me dolía melancólicamente recordándola de pequeña cuándo paseaba por el parque.
"Mi niña empieza a crecer" pensé.

-En el parque. Estaba sentado en un banco, con los ojos fijos a una novela historica...-elevó la mirada, recordándolo-...llevaba un vestido negro, con una larga capa del mismo color. Me miró. Tenía unos preciosos ojos color miel como lobo salvaje. Su pelo oscuro llegaba a los hombros, definiendo su perfecta piel palida. Su sonrisa era espectacular, y por un momento perdí el mundo de vista. Sólo estabamos él y yo...-me observó maravillada-...no es fantástico?-

...Y mi pesadilla empezaba en aquel preciso momento.

Esa misma noche, un murciélago bailaba junto a la luna a la ventana de Florence.


¿Por qué he escogido este libro? ¿Qué me sugiere el título?...

La verdad es que me fascinan los vampiros. Son unos seres misteriosos, oscuros y cínicos, que se alimentan de la sangre de personas vivas. Con extrema palidez, colmillos afilados, ojos penetrantes y elegancia.
Porque siempre he pensado que los vampiros son los seres más cultos y elegantes de todos.
Y eso es lo que me fascina de ellos.
Había oido hablar de Dràcula... ¿Y quien no?
Siempre he visto películas de vampiros donde el director los descrivia de una manera diferente. Y en cada película de Dràcula que han hecho, era de una forma y aspecto distinto.
Quería saber como era Dràcula de verdad:
El que creó Bram Stoker, el verdadero autor del misterioso conde. Quería saber la història verdadera; me gusta saber el origen de las cosas, quien creó realmente aquel personaje o aquel libro.
Y me lo compré, un dia lluvioso acompanyado de niebla, en Andorra, durante el verano. Aún siendo verano, el tiempo no era favorable, y como siempre eso me encantava.
Me encantan los dias de lluvia y niebla, los dias en que el cielo está lleno de nubes y no se ve el sol. No soporto el sol. Esa estrella que desprende calor y claridad... Era un día misterioso aquel, y en una libreria pequeña y vieja de Andorra, lo encontré sin buscarlo, sobre algunos libros de psicología y de "Crepúsculo" (una saga que encuentro insultante).
Era en formato de bolsillo. Valía unos veinte euros y no lo pensé dos veces.
Al leer el gran título con letras rojas y elegantes, me di cuenta que me encantaría... y no me ha decepcionado nada.

H e l e n a .

Un Sueño



El sueño me venció, y los ojos se me cerraron, aún con miedo, oyendo el aleteo de un animal detrás de mi ventana.

Me dormí con este sonido acompañado del estruendo de un trueno.

Recuerdo que el cielo estaba totalmente oscuro; una luna misteriosa y amenazante me observaba desde un extremo del paisaje. Alrededor, murciélagos volaban bailando en la noche.

El silencio se apoderaba de mi estancia con gran rapidez, y sólo el viento y su música se oía.

Me trasladé a otro mundo, al mundo de los sueños y mi agónica imaginación. Observaba a un hombre delgado y muy pálido, con nariz aguileña, ojos rojos penetrantes y provocativos.

No podía moverme. La ventana estaba abierta de par en par y la luna observaba con su luz oscura a aquel hombre, al igual que yo.

Iba vestido de negro, con una larga capa y traje oscuro.

Se acercaba a mi lentamente, como un tigre acercandose a su presa.

Quería correr, escaparme, pero sus ojos no me lo permitían. Se inclinó sobre mi, rodeandome con su cuerpo.

Sonrió con sensualidad, enseñando su dentadura perfecta con largos colmillos. Observaba mi cuello con los ojos encendidos.

Lo último que ví, fue su sonrisa y sus dientes rozando mi nuca.

Cerré los ojos, y no recuerdo nada más.




Me desperté con unas extrañas marcas en el cuello

...parecía un mordisco.


diumenge, 15 de novembre del 2009

Mil Palabras: Una imagen.

Misterio,
elegancia,
sensualidad,
oscuridad
y sensibilidad
se unen para formar este gran libro.